Los británicos prefieren jugar con el iPad antes que tener sexo

La frecuencia con la que mantienen relaciones ha disminuido a sólo cinco veces al mes, según una Encuesta Nacional sobre actitudes sexuales

Al sexo le ha salido un feroz rival. Probablemente más de un británico haya notado que su vida sexual se apaga y sus parejas están menos receptivas. Tranquilos, no se trata de una infidelidad. Bueno, o quizá sí, pero con el iPad.
Desde que las nuevas tecnologías irrumpieron en el dormitorio conyugal, la frecuencia con la que los británicos mantienen relaciones sexuales ha disminuido sustancialmente. Las personas de entre 16 a 44 años practican sexo menos de cinco veces al mes, un 2% menos con respecto a la estadísticas del año 2000, según se desprende de la tercera Encuesta Nacional de Actitudes Sexuales y Estilos de vida (Natsal, según su siglas en inglés). Y al «buscar culpables» en esta merma, los expertos miran al Ipad. Durante la última década, los ingleses prefieren entregarse a los caramelos del Candy Crush o a otros múltiples juegos, antes que a sus parejas.
«La gente está continuamente pendiente de las tablets y los teléfonos inteligentes, que están conquistando el dormitorio. El constante uso de Twitter y Facebook, el responder a correos electrónicos a todas horas está afectado mucho», señala Cath Mercer, del University College of London.
Además de esa infidelidad con las tablets o los smartphones, la maltrecha situación económica y la incertidumbre también han contribuido a apagar la libido de los británicos. La autoestima de los parados se reduce, mientras que aquellos que tienen empleo trabajan más duro. «La población está preocupada por sus empleos y por el dinero y no se encuentran en el estado de ánimo para el sexo», prosigue.
Las entrevistas realizadas a más de 15.000 personas para elaborar el estudio, publicado en la revista The Lancet, se llevaron a cabo entre septiembre de 2010 y agosto de 2012 cuando Gran Bretaña luchaba por recuperarse de la caída en el PIB de 2008 y coqueteó con una recesión de doble caída.
Esta disminución también se explica en parte por el cambio demográfico, con una tasa menor de personas casadas o con pareja, dificultando la oportunidad de tener relaciones sexuales, aunque incluso entre las personas que viven con una pareja ha disminuido también.

Los mayores no renuncian al sexo

Aunque los británicos hayan aminorado sus encuentros sexuales con sus parejas, en cambio, se mantienen sexualmente más activos durante más años. El 60% de hombres y el 42% de mujeres de entre 65 y 74 años practicaron sexo al menos una vez en el último año. ¿Será quizá porque su generación no está tan enganchada a las tablets o los smartphones? Mercer apunta a otros motivos.
«A medida que los hombres y las mujeres viven más tiempo, tienen una vida más sana, siguen teniendo relaciones sexuales más allá de sus años reproductivos. Tenemos que ver la salud sexual y el bienestar como una cuestión de importancia para toda la vida», señala Mercer.
La vida sexual se alarga no solo porque la libido se mantenga despierta a medida que la población envejece sino también porque se empieza antes. Los británicos mantienen su primera relación sexual cada vez más temprano. El 31% de los hombres y el 29% de mujeres entre 16 a 24 años afirmaron mantener su primer coito antes de los 16 años.
Los resultados también arrojan otras interesantes conclusiones como el carácter intrépido y atrevido de los británicos por experimentar con nuevas prácticas o el carácter más intolerante de los hombres hacia las infidelidades de ellas, aumentando de un 45 a un 63% la proporción de hombres que no estaría dispuesto a perdonar un escarceo de su pareja.

 

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