VER VIDEO – ¿Tendrías sexo con un atractivo hombre o mujer que no conoces? Experimento científico averigua

Preguntarle a un extraño a quemarropa si quiere tener sexo contigo aporta respuestas diametralmente opuestas según el sexo del que pregunta. 

En los 70, el psicólogo Russell Clark afirmó durante una conferencia que cualquier mujer (“guapa o no”) podía tener sexo cuando quisiera: sólo tenía que extender su dedo índice y decirle a cualquier hombre “ven a mi habitación esta noche”. Esto generó violentas reacciones en su audiencia, por lo que Clark decidió probar su punto con un experimento de campo.
En la primavera de 1978, cinco mujeres y cuatro hombres (todos miembros de un equipo de investigadores liderado por Clark) recorrieron el campus de la Universidad Estatal de Florida buscando a miembros del sexo opuesto que, según sus propios criterios, consideraran atractivos. “Te he estado mirando por ahí”, les dirían los investigadores, “y te encuentro muy atractivo”, o atractiva, según el caso. Luego les preguntarían en una voz calmada y actitud neutral una de tres preguntas: “¿Saldrías conmigo esta noche?”, “¿Vendrías a mi departamento esta noche?” o “¿Te irías a la cama conmigo esta noche?”
Los fascinantes (y esperables) resultados fueron publicados hasta 1988, luego de ser rechazados por varias revistas científicas, que cuestionaron el protocolo y la utilidad de los resultados de esta investigación. ¿Cuáles fueron los resultados? De 96 sujetos abordados (48 hombres y 48 mujeres) más o menos la mitad aceptó salir en una cita con el investigador encubierto. Sin embargo, ninguna mujer aceptó irse a la cama con los entrevistadores masculinos, y sólo una aceptó visitar el departamento de uno de ellos. Por el lado de las mujeres, casi tres cuartos de los sujetos interrogados estuvieron dispuestos a irse con las investigadoras.
El experimento fue publicado finalmente en 1988 en el Journal of Psychology and Human Sexuality, y recibido por la comunidad científica sin mucho entusiasmo. Clarke (acompañado de su colega Elaine Hatfield) tuvo que replicar el experimento para dar cuenta del paso del tiempo (y de factores sociales que pudieran afectar la decisión de los sujetos, como el movimiento por los derechos civiles de las mujeres y el auge del SIDA), pero los resultados fueron casi idénticos: tres de cada cuatro hombres aceptaría tener sexo con una mujer desconocida, mientras que ninguna mujer aceptaría irse con un hombre al azar.
Pero lo que comienza como ciencia, el Internet lo vuelve parodia. La página whatever replicó el experimento en una escala mucho menor, con las ventajas del video, donde una chica le pide a completos extraños que tengan sexo con ella. Sobra decir que en treinta años pocas cosas han cambiado.

Loading Facebook Comments ...