Nueve tendencias de moda actuales que antaño eran objeto de burla

Soy una gran criticadora de la moda, no una crítica, no me entiendan mal. Para ser una gran crítica tendría que ser una gallarda conocedora de sus profundidades y podría así hondear altiva la bandera del estilismo. Pero yo sólo soy una simple mortal que sufre los desmanes del olimpo de los diseñadores. 

Los absurdos dictados de la moda.

 

Como toda mortal tengo limitaciones corpóreas… Pero no voy a coger ese camino tan manido con el debate de las tallas grandes, medianas o pequeñas. Mis rabietas momentáneamentes existenciales van más allá, por los caminos de la indescifrable psique sociocultural: cuándo, cómo y quién decide que una prenda de vestir deje de ser una oda al ridículo para convertirse en trending, y viceversa.
Todos recordamos la moda de los 80 con sus infinitas hombreras, el pelo cardado, las geometrías estridentes… Y nadie se queda corto en calificaciones burlonas a la hora de referirse a tan mítica época. Pero, lo cierto, es que no fue una racha tonta de los diseñadores de antaño, la moda es así. Cuando algo es tendencia se transforma en un ente inviolable, como el rey, justificado siempre con un simple “esto es lo que se lleva ahora” y punto. Años atrás, pasábamos por el forro de atuendos que hoy en día no nos pondríamos ni aunque perdiéramos una apuesta. Y también a la inversa: hoy vestimos ropajes que antaño habrían sido catalogados de espantajería y mamarrachez…
Nueve tendencias de moda actuales que antaño eran objeto de burla:
-Pantalones que parezcan haber pasado por las manos de Freddy Krueger una noche de pasión desenfrenada.
Ya no valen los remiendos de mamá, ni los parches macarritas. Ni que te digan “quítate eso que está roto” porque, ¡eh!, es lo que se lleva.

-Colores fluorescentes.

No será necesario never more llevar chaleco reflectante en la guantera del coche.
Consejo de moda: combinan genial con las diademas epilépticas de los chinos.
-Pantalón remangado en los tobillos.
Aquí se hace evidente que los mariscadores son un lobbie potente en el mundo de la moda.
¿Otra explicación? 

 -Bambas.
Yo sufrí en mis carnes la fiebre de toda madre por mantener niño al niño. Cuando a los trece todos lucían orgullosos sus zapatillas deportivas última generación, mis pies llevaban este modelito de lo más naif. Las burlas me llegaban de toda clase: “Guau, qué Air Jordan más guapas, ja ja ja” Hoy podría darles a todos un zapatillazo en la boca. Bendita moda.

-Pajaritas.
No sé a cuento de qué las pajaritas han aflorado como si el día de la paz se celebrara en los mundos de Candy Candy. James Bond debería andarse con ojo el payaso de micolor gana terreno en el mundo de la moda.
¿Pantalón? demasiado corto.
¿Os acordáis de aquella moda de principios del 2000 tan extendida entre las jovencitas de enseñar tanga a la altura de las caderas? Sí, hombre, cuando se llevaban los vaqueros con bragueta de cuatro milímetros de largo. Pues ya no será necesario torturarse a lo Nelson -el niño chungo de Los Simpsons- porque con el nuevo modelo de pantalones cortos, el tanga se te verá ¡por debajo! Todo un avance en la investigación estilística. Los diseñadores ya se están planteando el tanga denim.
 -Gafas de pasta de ver extra grandes.
Porque “esos ojos, morena, te los enmarcaba”. ¿Explicación? Indeterminada. Quizás porque Woody Allen es uno de los padres del “hipsterismo”, y lo hipster… -adivínenlo- ¡Está de moda! Tan de moda que las/os que gozan de la suerte de no ser miopes se maldicen a sí mismos y a la caprichosa genética, o se van directos a la óptica más cercana a por su par sin graduar. ¡Con un par!
-Auriculares tamaña XXL.
En serio, alguien se ha dejado la boyeriza abierta.
-Camisetas para hombres -con un escote divino-.
Soy una férrea defensora del patrón macho ibérico peludo y baturrete. Ya que se depilen de cuerpo entero me desconcierta sobremanera, que marquen curvatura me echa p’atrás, pero que se pongan esas camisetas diseñadas para que a Quim Gutiérrez le entre la cabeza me parece excesivo. ¿Qué será lo próximo? ¿Pasties en los pezones?
 En fin, que a veces pienso que los responsables de decidir “lo que se lleva ahora” en el mundo de la moda están descojonándose de todo el mundo… 
-¡Ay Evelín, eres lo más! ¡JAJAJAJA! ¿Y si ponemos -JAJAJAJA- que se lleven los pantalones de pitillo con los bajos ¡¡REMANGADOS!!? ¡¡JAJAJAJA!!
-JAJAJAJA… Ains, Fabiochi, qué mala pécora eres. JAJAJA. ¿Te imaginas -JAJAJA- y con bambas? JAJAJAJA.
-Esta temporada va a ser lo más. JAJAJAJAJA. Ya los estoy viendo… “Yo voy a la moda, cari”. JAJAJAJA.
Los dioses de la moda deben de estar locos.

Loading Facebook Comments ...