Las 10 ciudades coloniales más hermosas de Latinoamérica

Ouro Preto (Brasil) Una pequeña ciudad (68.000 habitantes) del
estado de Minas Gerais con una gran herencia arquitectónica del siglo
XVIII. Su nombre procede de las minas de oro que explotó Portugal
durante ese siglo. Agotadas las reservas áureas, ahora la ciudad vive
del turismo. Sus calles están repletas de obras de arte barrocas, como
las esculturas de Aleijadinho o los edificios del conocido como barroco
mineiro, que incluyen mansiones y templos católicos
Quito (Ecuador) Construida en
la falda del volcán Pichincha, muestra orgullosa su pasado colonial,
que se ve en un centro histórico con calles repletas de iglesias,
monasterios, mansiones y todo tipo de monumentos. Se destacan la
majestuosidad de la Plaza de la Independencia –o plaza Grande-, donde se
ubican varios palacios y la catedral, así como la belleza sobria de la
plaza de San Francisco, según describió un artículo del diario español El País
Cartagena de Indias (Colombia) Al atravesar el arco amarillo bajo
la torre del reloj, uno se ve transportado a una ciudad amurallada que
se mantiene como hace cuatro siglos. Lo más característico son sus
plazas: la de los Coches, la de Fernández Madrid y la de la Aduana,
donde una estatua recuerda al madrileño Pedro de Heredia, que fundó la
ciudad en 1533
San Miguel de Allende (México) Esta ciudad de Guanajuato posee
edificios bien conservados de los siglos XVII y XVIII, calles
empedradas, patios arbolados y una hermosa plaza principal. Fue fundada
en 1542 por el monje franciscano Fray Juan de San Miguel y es patrimonio
mundial de la Unesco desde 2008. Su imagen más característica es la
parroquia de San Miguel Arcángel, edificada en 1709 pero con una fachada
neogótica de 1890
Colonia del Sacramento (Uruguay) Situada en la orilla este del
Río de la Plata, está mucho más cerca de Buenos Aires que de Montevideo,
por lo que la influencia argentina se deja notar. La ciudad fue fundada
en 1680 por el portugués Manuel Lobo, lo que explica que el plano de su
casco urbano sea de origen portugués. El barrio histórico muestra
calles angostas y de piedra y viviendas y edificios que mezclan los
estilos portugués, español y poscolonial. Por la noche, el empedrado se
ilumina sutilmente con farolas
Trinidad (Cuba) Es una de las ciudades coloniales mejor
conservadas de toda América. Fue fundada en 1514 por Diego Velázquez de
Cuéllar en el centro de la isla, una zona donde siglos después (en el
XIX) prosperaría la industria azucarera. Los terratenientes levantaron
lujosas mansiones que permanecen intactas. Es interesante pasear por sus
calles empedradas y contemplar las viviendas de colores y edificios
señoriales. De noche, las escaleras que llevan a la Casa de la Música
invitan a sentarse mientras los camareros de distintos bares ofrecen
mojitos a los turistas
Potosí (Bolivia) Vivió un pasado esplendoroso durante la época
colonial. La huella de este período puede verse en la Casa de la Moneda,
que muestra la historia de una tierra de la que se extrajeron toneladas
de plata para financiar al imperio español. Se considera la ciudad más
alta del mundo (3.900 metros), de más de 100.000 habitantes, y está en
las faldas del Cerro Rico, donde durante un siglo y medio se situó la
mina de plata más grande del mundo (hasta mediados del XVII)
Granada (Nicaragua) Es la ciudad más antigua de Nicaragua, ya que
fue fundada por el andaluz Francisco Hernández de Córdoba en 1524.
Suelen llamarla La Gran Sultana por su apariencia morisca, que la
asemeja a la Granada española. El hechizo se encuentra en sus calles
empedradas, sus casas de colores y sus iglesias coloniales. Se destacan
el convento de San Francisco, con su fachada que parece una doble
balaustrada colosal, y su catedral, de vistosos colores amarillo, rojo y
blanco
Cuzco (Perú) Fue la capital del Imperio inca y una de las
ciudades más importantes del Virreinato del Perú. De ambos hechos
enfrentados bebe su historia, que mezcla preciosos edificios de la época
de dominio español con impresionantes restos de la civilización
precolombina, como los sillares de Sacsayhuaman. Es, además, la puerta
de entrada al imponente Machu Picchu, la joya inca. La altitud de Cuzco
–3.300 metros– produce una sensación extraña en el visitante que
acrecienta el hechizo de sus calles
Antigua (Guatemala) Los españoles fundaron Santiago de los
Caballeros de Guatemala en 1541 y establecieron allí la sede de su
administración regional. En 1776 varios terremotos destruyeron la
ciudad, por lo que la capital se trasladó a Ciudad de Guatemala. La urbe
arrasada se conoció entonces con varios nombres, como “Antigua Ciudad” y
“Arruinada Guatemala”, aunque finalmente se optó por Antigua Guatemala.
El entorno en que se encuadra la ciudad es otro de sus atractivos:
laderas cubiertas de cafetales y gigantescas cumbres volcánicas
Loading Facebook Comments ...